Te espere 10 minutos fuera del bar, entre las gotas de lluvia
aparece un rostro familiar, cabello rojizo, grandes y bellos ojos que realzan aun mas su sonrisa encantadora formada por esos labios finos y dulces.
un saludo un tanto frió y rápido, con el cual no pude demostrar mi emoción,
después de ir por cigarros , ninguno de los 2 puede dejar de sonreír, llegando al bar fuimos directo a la barra tu pides una caguama y yo otra en lo que se consume el alcohol la atmósfera se cubre con una tímida e inocente sensualidad.
Viejos recuerdos empiezan a recorrer mi mente, los sentimientos despiertan del sueño forzado en el que se encontraban (nunca pude dejarlos ir del todo o ... tal vez nunca quise hacerlo)

